Una mañana despiertas y ves que has perdido lo que siempre has querido, te sientes muy mal y muy angustiado, pero lo que no sabes es que siempre, sea lo que sea, algo bueno se va para traer algo mejor. Cada vez que pierdas algo, no pienses en que aras sin ello, sino piensa en que podrás hacer con aquella cosa que te aparezca. Y si no quieres perderlo, simplemente aprende a cuidarlo mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario